¿Te ha pasado que quieres pedir un préstamo para surtir tu negocio, pero en cuanto escuchas la palabra “aval” te frena la duda? No eres la única. A muchas nos da pena o miedo pedir este favor porque no sabemos exactamente qué implica o a quién recurrir.
Si estás lista para hacer crecer tu tienda de abarrotes, tu estética, tu puesto de comida o tu negocio de catálogo, ¡no dejes que este trámite te detenga! Aquí te explicamos complicadas cómo funciona.
¿Qué es un aval y para qué sirve?
En palabras sencillas, un aval es una persona de tu entera confianza que firma junto contigo al pedir un crédito.
Su función principal es ser tu respaldo. La institución financiera pide este apoyo para asegurarse de que el préstamo se va a pagar. Si por alguna emergencia muy grave tú no pudieras dar un pago, el aval entra al rescate para responder por ti.

¿Quién SÍ puede ser tu aval?
Tu aval puede ser un familiar (como tu mamá, un hermano o un tío), un vecino o un amigo cercano. Lo más importante es que sea alguien responsable, de tu entera confianza y que cumpla con los requisitos que pedimos en Impulsarte Para Crecer.
Requisitos que debe cumplir tu aval en Impulsarte Para Crecer:
- Edad: Tener entre 21 y 80 años de edad.
- Identificación oficial: Credencial para votar (INE/IFE) vigente.
- CURP: En caso de que su INE no la tenga visible, deberá presentar su CURP impresa.
- Comprobante de domicilio: Recibo reciente (agua, luz o teléfono) con no más de 3 meses de antigüedad.
- Vivienda: Contar con casa propia.
- Garantía colateral: Presentar un documento como garantía colateral (como escrituras o título de propiedad de su vivienda).
3 Pasos para pedirle a alguien que sea tu aval (¡Sin pena!)
Pedir este favor puede dar un poco de pena, pero si lo haces con orden y honestidad, la otra persona se sentirá tranquila.
- Explícale para qué es el dinero: Platícale tu plan con entusiasmo. Por ejemplo: “Quiero comprar más mercancía para surtir la tienda antes de las fiestas”.
- Muéstrale tu plan de pago: Enséñale cuánto vas a pagar cada semana o mes y de dónde vas a sacar ese dinero de tus ventas diarias.
- Firmes con compromiso: Asegúrale que tú te harás cargo de cada abono puntualmente para cuidar su tranquilidad, su patrimonio y su confianza.
Cuida a tu aval: La regla de oro
Quien acepta ser tu aval te está regalando su confianza. La mejor forma de agradecerle es ser muy puntual con tus pagos. Así no solo mantienes las puertas abiertas para futuros créditos, sino que proteges la amistad y el cariño de esa persona que te apoyó cuando más lo necesitabas.
En Impulsarte Para Crecer estamos para apoyarte
Si estás lista para dar el siguiente paso y hacer crecer tu negocio a tu propio ritmo, nuestro crédito individual está totalmente a tu disposición. Te acompañamos mano a mano en todo el proceso para que tú y tu aval realicen este trámite con total claridad, confianza y sin complicaciones.
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